Muy satisfecha con mi primer bebé periodístico publicado en el portal donde actualmente estoy haciendo la pasantía,www.noticiassin.com..aquí les dejo el trabajo para que lo lean y me dejen sus comentarios….
Un simple pellizco que el hombre le proporciona a su novia en una reunión de amigos para que no comente del tema del cual están hablando, puede ser el inicio de un acto de violencia de género.
En los últimos años, el femenicidio ha ido en aumento en el país. Se ha convertido en la principal causa de muerte, sobrepasando el cáncer. La mujer agredida calla por miedo, ya que es amenazada por su pareja sentimental. También lo hace porque depende económicamente y se siente minusválida para salir adelante sola. Calla porque tiene una dependencia emocional de su pareja.
Según Natividad López, coordinadora de Casas de Acogida de la Secretaría de la Mujer, la violencia se aprende desde la infancia y advierte que muchas mujeres soportan malos tratos, porque su madre toleró violencia física, psicológica y verbal.
Señala que muchos de los hombres que agreden a su novia o esposa, son de los que crecieron viendo que su padre agredía a su madre y piensan que ese es su rol: crear dominio y control sobre la mujer. La mujer muchas veces continúa en este caso con su esposo, porque no recibe el apoyo por parte de su familia.
También puntualizaba que en la violencia hay dos puntos claves: el poder y el control. La violencia contra el género inicia desde el noviazgo, el novio controlando a su novia, queriendo él elegir la ropa que su ella va a usar, la obliga a tener relaciones sexuales, porque es la manera que él entiende que ella puede demostrarle que lo ama, reflexiona López.
Una agredida llega a la Secretaría de la Mujer en busca de orientación y de una abogada, ya que no tiene recursos, para de esa manera poder continuar con el proceso.
Según la Señora López el inicio de la violencia es física, que es cuando el hombre le hala el pelo, le proporciona galletas, luego continua con la violencia psicológica, que es el miedo que el hombre introduce a la mujer.
Y vienen las consabidas amenazas:”Si hablas mato a tus hijos.” La humillación, la burla de su agresor se manifiesta delante de sus amigos y familia. El hombre también abusa sexualmente de su novia o esposa, porque aunque sean novios o estén casados, si la mujer no desea tener relaciones sexuales y se le obliga, es una violencia sexual.
La violencia patrimonial es en la que el hombre se apodera de la casa, queriendo empeñarla o venderla sin comentarlo con su esposa. También cuando éste administra el sueldo de su cónyuge, comenta la funcionaria.
Después que una mujer vive ese proceso de violencia, ocurre el femenicidio, que es el fin de una especia de círculo maldito.
Datos del fenómeno
La mayor cantidad de femenicidios ocurren en Santo Domingo, donde hay una mayor población. Luego le siguen Santiago, Higuey y Barahona.
Los últimos femenicidios han ocurrido en mujeres de entre 17 a 29 años. No hay edad para la violencia contra la mujer, mientras más joven la mujer se casa, más propensa está en ser agredida, de acuerdo con las conclusiones de algunos estudios.
Despedimos el 2008 con 204 femenicidios y en este 2009, que apenas comienza, van 36, de los cuales 3 han sido a mujeres embarazadas. Esta cifra es alarmante, ya que cada semana al menos cuatro mujeres pierden la vida por su pareja o cónyuge.
Desde el mes de agosto del 2008 hasta enero del 2009 el Ministerio Público recibió 4,141 denuncias de violación física y psicológica.
El Ministerio Público le aplica prisión preventiva al agresor cuando es violencia física. Cuando es verbal, es remitido al centro de orientación para hombres agresores.
Los expertos creen que la mujer agredida no debe conciliar ni llegar a un acuerdo con un fiscal. Debe de solucionar el problema llegando a un juicio, porque la violencia de género es un delito, es una violación a los derechos humanos y es un problema de salud pública que ocasiona mucho sufrimiento y dolor a las mujeres, sus hijos e hijas, familiares y sociedad en general.
La realidad es que el cambio de los agresores ocurre muy pocas veces y bajo un largo tratamiento psicológico. La violencia se vuelve a repetir poniendo aún más en peligro de muerte, aún después de haber obtenido una orden de protección y / o certificado médico legal.
La consecuencia de conciliar es el femenicidio. La mujer tiene derecho a no conciliar. Según el artículo 38 del Código Procesal Penal, establece que la víctima tiene todo el derecho de decir no conciliar y el Ministerio Público no puede obligarla, ni sugerirle que haga un acuerdo o que desista del caso.
Desde enero de 1997 la mujer dominicana está protegida bajo la Ley 24-97, que garantiza los derechos de todas las víctimas de violencia intrafamiliar.
La Procuraduría General Adjunta para Asuntos de la Mujer fue creada con el propósito de estructurar y ejecutar la política del Ministerio Público a nivel nacional, en torno al abordaje y tratamiento de la violencia de género, intrafamiliar y sexual a través de la instalación de Unidades de Atención a Víctimas en todo el país, como una muestra del compromiso institucional de tolerancia cero hacia la violencia contra la mujer.
Han sido varias las campañas realizadas por la secretaría de la Mujer como Vivamos en paz, De Igual a Igual y la Procuraduría General Adjunta para Asuntos de la Mujer, entre las que se encuentran Tolerancia Cero hacia la violencia contra la mujer y la más reciente ”sólo le pego a la pelota, jamás a una mujer´´.
Ambas instituciones utilizan cuantos mecanismos le sean posibles, en procura de sancionar la violencia contra la mujer, y al mismo tiempo concientizar y prevenir.
Según la magistrada Roxanna Reyes, la mujer que hace su denuncia no la matan, porque el ministerio público le da seguimiento a cada uno de los casos. La magistrada entiende que el problema de la violencia inicia por la falta de educación, que debemos enseñarles a nuestros hijos una educación de equidad, igualdad, para de esa manera frenar el machismo del cual la mujer Dominicana ha sido victima.
La magistrada explicó que el hombre comete el femenicidio cuando pierde el control sobre la víctima, cuando se siente impotente y que ya no la puede dominar.
La violencia de género se debe fundamentalmente a un problema cultural influenciado por los signos negativos de los tiempos, que debe ser combatido con todo el peso de la ley.